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Opinión de carrera F1: Australia 2019

Terminó la primera carrera de la temporada en la que ya hemos podido ver dónde está cada uno, con grandes sorpresas y decepciones. Tanto en la parte alta como en la media.

Mercedes, en su liga

Siguen siendo el mejor equipo, no hay duda. El que mejor clasifica y el que mejor ritmo tiene.

Creo que a todos nos sorprendió la superioridad de Bottas respecto al resto. Y sobre todo, respecto a Hamilton. En ningún momento estuvo en riesgo su liderato y, además, se llevó la vuelta rápida con ese puntito extra que supone.

Merecido domingo para Valtteri que, espero, haya cambiado su chip para el resto de la temporada y pelee mano a mano con Lewis por el mundial.

Porque la verdad es que no veo a Ferrari compitiendo con Mercedes. Si Hamilton tuvo un ritmo similar a ellos fue por el problema en el fondo plano, que afecta al rendimiento del difusor. En el circuito de Albert Park la aerodinámica es crucial y esto se paga caro.

Ferrari desilusionante en todos los sentidos

Viendo la estadística, es cierto que no podíamos confiar en que estuviesen por delante solo porque fueron muy buenos en los tests, porque siempre intentan destacar ahí lo máximo posible mientras que otros —como Mercedes— enseñan lo justo.

Pero un fin de semana tan poco competitivo como el que hemos visto en Melbourne, reconozco que no me esperaba.

Y, por otra parte, no culpo a Binotto de tomar la decisión de impedir que Leclerc y Vettel luchasen, porque es cierto que eso podría empezar una guerra interna y un descalabro en el equipo que duraría 20 fines de semana más. Además de todas las críticas que se cebarían contra Sebastian porque el piloto novato le ganó la partida.

Lo que sí diré es que me decepcionó. Tenía la esperanza de que, por ser el primer GP y estar igualados a puntos los dos pilotos, les dejarían luchar. Pero viendo lo visto, veo que Lecler va a tener un año frustrante en el que difícilmente podrá ganar una carrera en la que Vettel esté compitiendo.

Eso sumado a que ahora mismo veo más a Ferrari compitiendo con Red Bull por la segunda plaza de constructores que con Mercedes por la primera, me hace perder la mínima ilusión que tenía por ellos este año, a pesar de no haber sido yo nunca especialmente fan de los de Maranello.

La bebida energética y la potencia japonesa: la nueva esperanza

Poquito pudimos ver de Gasly, aparte de lo difícil que le resultó adelantar en el circuito de Albert Park.

Lo que sí pudimos ver es a un Verstappen capaz de clasificar por delante de un Ferrari (Leclerc) y con mejor ritmo en carrera que ellos. Todo ello en un circuito en el que no solo es importante la aerodinámica, sino también el motor, puesto que el 70% de la vuelta se está acelerando a fondo.

Así que, ojo con Red Bull, porque si aquí fueron capaces de hacer eso, no me quiero ni imaginar en circuitos más revirados como Hungría, Mónaco o Singapur.

Está claro que han sabido interpretar el nuevo reglamento aerodinámico como nadie (algo que ya nos podíamos esperar) y que el motor Honda tira. Solo falta que penalicen lo mínimo posible para no tener que perder posiciones en parrilla que afecten al resultado final.

El lío en la parte media

Es cierto que no pudimos ver el ritmo real de la mayoría por culpa de un Giovinazzi que siguió una estrategia de carrera que lo condenó a él y a otros muchos pilotos, debido a la dificultad de adelantamiento.

Pero los que estuvieron ajenos a ese lío, sí que pudieron enseñarnos más. Como fue el en caso de Haas. Los americanos siguen en su línea: tienen el cuarto mejor coche, pero con problemas ajenos a ese rendimiento.

Renault, por su parte, tuvo un estreno bastante agridulce, con un Daniel Ricciardo que se estrenó perdiendo el alerón delantero en la recta de salida y con un abandono final.

No era un circuito muy favorable para ellos, pero Hulkenberg supo rebañar una 7ª posición que les debió saber a gloria, y ambos pilotos tuvieron una arrancada que nos mostró de lo que son capaces estos dos.

Mismo sabor agridulce han tenido en McLaren, aunque bastante más agrio que dulce. Esperanzadora clasificación de Norris, pero estuvo atascado en carrera y Carlos tuvo un nuevo problema de motor que le obligó a abandonar.

Williams en la parte baja, bajísima

Probablemente, los que menos han sorprendido. Clasificaron en las dos últimas posiciones lejos del resto y terminaron la carrera últimos también.

Lo único positivo que pueden sacar es que, al menos, pudieron acabar.

De verdad espero que un equipo como Williams, con la historia que tiene y la leyenda viva de la F1 que es, puedan recuperarse en los próximos años.

Está claro que éste será un año de terminar en última fila, pero ojalá sea un año de transición, de mejorar y de encontrar una solución a largo plazo.