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Fórmula E y W Series: categorías diferentes, objetivo común

La Fórmula E y la “Women Series” son dos categorías que están últimamente en boca de todos.

Y, como siempre, hay detractores y defensores. Pero los argumentos en ambas categorías son muy diferentes.

La FE está medio consolidada, pero con muchas “pegas”

Hace tiempo ya publiqué un artículo dando mi opinión sobre la Fórmula E, en el que decía que es normal que las marcas inviertan en ésta y, con ello, que aumente la afición.

Para las marcas es mucho más barato entrar en la FE que en la F1, dan buena imagen de que se preocupan por el medioambiente porque invierten en vehículos eléctricos y además aprovechan esa tecnología de la Fórmula E adaptándola a los coches de calle.

Pero claro, si hay aficionados que ya se quejaban del pobre sonido de los V6 híbridos en la F1, ni hablemos del sonido de los fórmulas eléctricos.

Además, los circuitos son más feos, puesto que las baterías no están preparadas para que esos coches corran en circuitos como Spa-Francorchamps, Silverstone o cualquier otro circuito de alta velocidad.

Sin embargo, esto tampoco creo que estuviese fuera de la hoja de ruta que marcaron desde un principio para la categoría. Están avanzando a pasos agigantados y mejorando la tecnología para los VE.

“Women Series” empieza con un criterio que nadie entiende

Por otro lado tenemos la W Series, la categoría que pretende dar visibilidad a las mujeres en el mundo de las carreras.

Es verdad que antes de que haya siquiera empezado no podemos juzgar si funcionará o no, pero ya habido ciertas cosas que no han gustado demasiado.

Sobre todo, los supuestos criterios utilizados para decidir quién “es digna” de entrar en la categoría y quién no. Lo que está claro es que no solo se ha buscado quien ha hecho más méritos en pista y quién es la más rápida.

Pero, ¿y si ese criterio fuese el necesario?

Porque por un lado, la Women Series necesita tener las mejores pilotas, lógicamente, capaces de dejar con la boca abierta a los aficionados y así conseguir que haya cada vez más.

Sin embargo, también necesita que esas mismas sean lo más mediáticas posible para que la categoría crezca rápido. Algo más complejo (y subjetivo) de evaluar.

Ese equilibrio que, supongo, se ha intentado conseguir entre rapidez en pista y capacidad mediática ha dado lugar a críticas de todo tipo. Las peores, de las propias pilotas.

El argumento de que se las está marginando en su propia categoría en vez de integrarlas en las ya existentes se ha repetido mil veces.

Es perfectamente entendible, pero la realidad es que de las carreras que se ven en la tele, participan pocas o ninguna pilota. Si eso se quiere cambiar, algo hay que hacer y quizá una categoría aparte de transición lo consiga.

Por cierto, a los “comentarios” de que una mujer no va a poder pilotar nunca como un hombre no considero ni que haya que tenerlos en cuenta para debatir, son solo estupideces sin argumento.

Objetivo: revolución en la Fórmula 1

¿No crees que en 10-20 años tendremos una Fórmula 1 mucho más o completamente eléctrica y con mujeres manejando monoplazas?

Cuando el mundo avanza, todo tiene que hacerlo. Si te quedas atrás, estás fuera. Y eso es algo que no le puede pasar a la máxima categoría de automovilismo.

Ya hemos visto con los motores híbridos V6 que, si metes un cambio tan brusco directamente en la F1, a los aficionados les va a costar digerirlo.

Por eso creo que es una idea fantástica crear una categoría totalmente eléctrica como es la Fórmula E para que el día en el que se decida hacer una Fórmula 1 eléctrica, se tengan referencias de lo que le gusta al público y a las marcas; de lo que funciona y de lo que no.

Es decir, una Fórmula E como categoría de transición. Que además sirva para que todas esas marcas que ahora participan en la FE den el paso a la F1.

Y lo mismo opino de la W Series. Si se hace bien, puede ser una categoría estupenda para conseguir esa visibilidad de las pilotas, de cara a los aficionados y a los patrocinadores.

Pero que sea de transición, ojo, y que sirva para que en unos años sea completamente normal ver a mujeres subidas en coches de Fórmula 1.

En el caso de que esté en marcha y se vea que no está consiguiendo ese objetivo, que se busque otra solución.